5 POEMAS CORTOS

no hay un amor desde el cielo
que estremezca los abismos
más allá del corazón humano?

desde el precipicio
se extiende sobre la tierra
en alas del amor de la vida

pero que yace en el secreto
está expuesto e irreconocible
en un lugar donde ni mente ni sabio
pudiesen acaso velar por él

en la tarde ella me mira
y nuestro velo es el candor
del paso de un coro angelical

estamos en el río jugando descalzos
quién me diera por guirnalda suya
y me convierta en uno de tantos santos









en el ojo cabalgan multitudes de sombras
y las flores se evaporan
los élitros batiéndose por la servidumbre del aire
caen presa de un ángel blando
nos recuerdan que hemos nacido apenas

las hojas se tienden al sol
y están solas









tengo un beso de rubí
y enjaulé a un cardenal
sobre la tarde
si mi caricia es de tierra
te tengo sobre el labio
pero si te miras en él
estará mudo
roto está el corazón
amasado por las hormigas de siempre









I

da una mordida al hambriento
encendido
la tez de su llama
pasta

también la vaca polar
la araña escarchada






II

nos da peras el horno
pero aun persiste su dadiva
amarga

tu musgo pálido
sobreyace
en el croar de mis vértebras









han vuelto los sapos
yo estaba despierto
nada pudo derribarles salvo estos árboles

cayeron desde el cielo advirtiendo sus quejas
allí estaba la niebla
mintiéndoles en el plumaje

se creyeron pájaros y cantaron toda la noche

BALADA PARA UN APOSTADOR

en el cajón de la mesa del hotel
una Biblia entreabierta
con un cadáver de mariposa
las sienes en entredicho
esperando la bala
muerdes la nuez de tu cuerpo
destila sus licores agrios
y aguarda al nacimiento de una palabra
azar el jugador fullero
ha perdido todo
su caballo ha llegado de último
ha hecho escaramuzas y valses
en el cajón de la mesa del hotel
hay un revolver y algunas balas
regadas entre revistas viejas
revistas que alguien ha dejado
tienes el tiempo a tu favor
el caballo resopla tus heridas
en un hormigueo
pareciendo un dragón de lástimas y sangre
y aquél de las postales abiertas no eres tú
por esta emoción bravía
se ha ido el dinero para los hijos
la mujer separada y vuelta a casar
basta que caigan como un martilleo sus reproches
piensa tus alas por si fueras un ángel
y la cucaracha del baño mueve sus élitros
entre los restos de jabón y cabello dejados en la ducha
mañana habrá o no un mañana
piensas mejor entras a afeitarte la cara demasiado tarde
la luz temblorosa restalla en el neón
frente al espejo te miras y estás hastiado de vivir así
recuerdas los tiempos de gloria en los hipódromos
las noches llenas de mujeres en los casinos
de las que sólo acarreas deudas
de repente suena el teléfono y corres
guardas tu selección escuchas y marcas cada recuadro
la bala es otra mariposa de alas arrancadas

ANGELUS (TERCERA PARTE)

está el bosque repleto de sus voces
quién de ellas aletea
es una golondrina
y temo el poder de una luciérnaga
encendida bajo mis párpados

he decidido poner nuestro cabello junto al suyo
y venir a morderle en la flor
el fango parece un quesillo
y me tienta a morder en su luz

el bello paisaje antes del amanecer
extiende su rostro sobre mis ansias
he de vivir









han robado mi cáliz y mi trompeta
con qué haré la música
ahora la haré de bellas palabras

ante las instancias del tiempo
he caído
y he estado recubierto de fango
las puertas de los infiernos han permanecido cerradas
habrá nacido la música
más allá de la cara está la porcelana
quien la tienta será esbirro de mi ala caída

cuando vuelva sobre el fango
ambas caras serán la lluvia
y ambas alas me cubrirán el rostro









se vuelve demasiado hermoso un sapo
si una mariposa lo besara
el mundo iría demasiado rápido
y todo el color se transmutaría
hacia la belleza

con dulzura le rogué que me devolviera esos párpados
y ella vino a mí celestialmente
piedad

nadie tienta por esta alegría
fundando árboles en espirales y quejas
más allá de la flor está el sonido de su voz de avena









soy un esbirro de un ala caída
pero ambas manos se lavaron
hasta cubrir el bello rostro
que por hoy se atreviese a la sangre

que por las mañanas viene a revolotear
y se atreve al amor









un animal sagrado vino a mí en una tarde de verano
yo le pedí a la lluvia que lo cobijara bajo mis alas
es un universo vertical
él juega libremente acurrucándose junto a mí
y hace sacudir mi plumaje con su voz tibia

luego nos sentamos a una mesa
a tomar un poco de café
y él supo sacar debajo de sus mangas
la baraja del amor –amor de los buenos días-
de niño jugamos a tapar con los dedos al sol
y de un beso de entibiada sangre
nació la flor sobre mis hombros
anoche estuve limpiando mi ombligo
y volví a oír su voz sobre la sangre reseca

he dejado de ser una máquina
y he tomado en préstamo sus dones de parásita
para caber junto a un nido de avecilla azul
quiero redescubrir en las nubes sus cangrejos
sus formas me hacen bailar
una bella balada que cae con la lluvia siempre viva









estuve de pie en mi ala estremecida
cuando de pronto otros vinieron a consolarme
no eran como yo
pero descubrí la calidez de sus voces
me han puesto en pie
me han devuelto sobre mi Ícaro ardiente
yo velo en secreto por sus sueños

si algo se atreve a desafiar al mañana
yo mismo acercaré con mi fuerza
el sol a la tierra









UN TRUENO

un trueno rendiría tributo al árbol que lo recibiese
así nosotros debemos interpretar a dios
no creo que en el despertar de estas ciencias
debamos desarrollar tales cuestionamientos

estamos con los brazos tendidos al sol
y eso será suficiente para que nuestro latido se escuche
y en un cuerpo transparente se nos ilumine
en el patio dejé tendida una franela de celofán

yo si me atrevo a mirar de cara a ese sol luminoso
y su sonido no es el de la destrucción
a admirar la belleza de ángeles que se bañan
a la vera del río donde reposa ese árbol

pediré amor y ese árbol estará colmado de hojas
cuando ellas sequen
las hormigas se pasearan sobre ellas
y ese sonido conmoverá al del trueno apagado









ellos
ellos me amaron e insultaron la memoria de mi padre muerto
se hincaron ante la hiedra y el león
que yo les aparté para pastar con dulzura
ellos
pondremos hiedra sobre carroña viva
para ver si podremos disimularle al paso de las aves
pudieron ellos ser participantes de mi vida o sólo unos extraños

llamo a Claudio ese gato negro siempre cojeando de una pata
si el sol fuera mío le nombraría Quiroga
pero encenderse es tan dulce como un epitafio
a cien voces he venido a nacer
cansado de verme morir sobre esta tumba
la brisa que invita a las trinitarias del asesino invierno

con el tiempo fuimos acostumbrándonos a ellos
en una casi lenta castración… llegó una cabra
asustada por el frío corazón…
a orinar y a morder sobre mis páginas
la serpiente desesperó de su agujero
y tú cuando vienes a nacer
oh hija del follaje
te apartaré de entre las mariposas
que se confunden en oscuridad de esos árboles
(en ese nombre misterioso)
has hablado tanto a mi oreja derecha
el pastel de mis bodas
ellos me amaron e insultaron la memoria de mi padre muerto









LA BELLA JARDINERA

ella viene con su rostro de porcelana
a sorprenderme en medio de un día lleno de espinas
yo te haré de los cantos el más hermoso
uno que se deja caer mientras peino la cabellera de un turpial

nada se compara a su belleza tanto que hallaré miedo
en la forma de representar su cuerpo celeste
baila y harás caer la blancura de las rosas
sobre tus pies descalzos

te quiero como un sueño de niño
como el sonido de una vaca mugiendo cerca de sus tallos
aquél que nace caminando va en pie
con el gritillo de tantos pájaros como sean posibles

sé similar al agua que se vierte y deja correr entre mis dedos
no hay nada de horrible en esto
pues es tan sólo un juego de pupilo
quiero danzar bajo tus pasos en una trinitaria
así de caídas al polvo y desmenuzadas

te hice reír cerca del sol hasta que entibié nuestros pechos
ella llega hasta los jardines de un caluroso edén
en el cuerpo de la cigarra regañada contra la violeta

ningún piano te es suficiente por eso vienes
a recrearme con lágrimas de alegría
tus manos están llenas de ellas y las ofrecerás al jardín









los sapos dejaron de chillar
estuvieron bañados en el muslo
y yo jugué desde el tejado a soplar su flauta
en el dejo de otra canción luminosa

así estamos olvidadizos en cada peña
y el río es quien ordena a las músicas terrenas
queremos olvidar el corazón
bañado y afeitado sobre un pequeño bache
de este camino donde las madres de los ángeles
tienden a lavar y doblar sus ropas blancas

quién pudo parirme sobre una roca negra
sin bañar el río en sangre









una llama muy fuerte
me invita a la sangre
dejándola colar en una media de café
así son los días derramados

sobre un campo de agosto
quiero el sonido del cristal
rodeándome de sus afectos
la luz de dios en la vista al paraíso

y todos sus ángeles bañándose en el río
no está lejos nuestra habitación
por todo ese sueño

escucho a las mujeres cantar lavando las ropas de siempre










LOS VIÑEDOS


I

un cuerpo celeste atraía la rapidez del agua
era la flor olvidada a los pies de la fuente
entiendo que cualquiera de estos árboles se abrace
por sí mismo como un ancla de la muerte

pero hasta la rama más tupida deja entrever
la tenue luminosidad del paisaje
él es como un insecto alojado en nuestras pieles
es el amor que no parará de vivirse

quiero un sueño y un cuerpo resistente a esas luces
puede ser el de una luciérnaga
que a veces cuando siento que me toco me desmorono
y quiero el amor de los dulces días de mayo

sus cabellos huelen a la sombra del almendro
caen sobre porcelanas tan frágiles como la nada
iguales a las voces cuando vacío mis jarras
enciéndete y deja llover en el rocío





II

traje uvas para la gran casa
las adosaré a mi pecho
y al frotarles veré entumecer
por el tiempo de valses olvidados
y cáscaras de nueces
de donde habrán nacido otros pájaros

los enceraré con jaula
para poder apresar el canto de ellos
y luego antes de unir su tristeza a la mía
los libraré al pie de estas páginas

quién baila por estas sendas
en cuanto el zorro se atreviese a alcanzar los racimos









estaba yo corriendo junto a la fuente
tratando de deshuesar una mariposa
por el verbo

cuando se hizo oruga
y la bella crisálida
los topos no toleraron su luz
ella está en mis pieles
el sonido de sus alas
es capaz de saciar…









quién se atreviese a batallar contra el sol
por una lamentación equivocada
tratar de escupir a él
y caer de un vuelvo al rostro de la inocencia

no pude hacer a las nubes interceder por él
sostuve la fuerza de su verbo
y nunca será razonable desafiar al sol
yo me atrevo a verle la cara limpiamente
y su música me atraviesa
igual que a un campo minado de cabras
una sonrisa con ojos de paloma

temprano vi a una lechuza agonizar
y en mi mente produje a una luciérnaga
así somos
así de bondadoso es él
quién otorga los frutos del cuerpo
en esta bella carne que amanece
no pararé de quebrar mi sol pequeño
si de niños jugábamos a taparle con un dedo









EVA

me habría hecho mujer con tal de custodiar la belleza del mundo
mejor que cualquier estatua
es quien da a luz a los ángeles más hermosos
y en un anaquel de hielo
deja sus pies y su cola saltar de un chispazo

anteanoche soñé con una lucha entre langostas
y supe que estaba vivo
así fue como el cielo del caballo
abrió su ala hacia mí

de repente sentí la lluvia
y comencé a danzar imitando
cada una de sus pisadas
en el piano alegre de mi corazón

fui más fiel que un escudo
y orinando los bronces estaba
un león en llamas del amor
escucha mi silbido en la misma lluvia
de ayer
soy mejor que cualquier amolador de cuchillos
quisiera ser madre de todos los ángeles
para verles estremecer de dulzura en cada gota
que trae del cielo al corazón de paloma abierto
perdido en la negrura torrencial
estar amamantada en alguna estrella
imitando en cada una de sus pisadas al sol









EL SONIDO DE LAS MARIPOSAS

hueca como una parábola sin sentido
este ser nos invita a descubrir al sol
y en la faz tenebrosa
ha puesto sus pequeños huevos sobre nosotros
alta en lo recóndito de un secreto
escapa a nuestras manos
y vuela libre sin reconocerse
dando una última vista al paraíso

un camino de hombres ciegos
van arrastrando sus picos y sus alas
imitando en cada uno los colores de la lluvia
ahora llega en cuanto estoy dormido
ella conoce la voz de las flores
que va bajo la tierra
y nos besa estéril por sobre el ruido
así queriendo arrancarnos el pétalo
dejando muda la caricia y al ángel









si de noche una luciérnaga me espanta
labraré un corazón de piedra
en donde pueda recibirle

será mejor esculpir un halcón
cuando su frente haya sido morada de los líquenes
y ardiendo a la festividad
llegan las ranas con su canto





MESURA (SEGUNDA PARTE)


TERRENAL

el río se ha llevado mis ropas y mi incensario
ahora con qué quedaré de bendecir a los demonios
haznos hermanos
sabios
imito tu naturaleza lo antes posible
en medio del día de los espectros

luego zas tras zambullirme una roca
habrá tomado mi ojo púrpura
manchándolo en un porvenir de campanas y lilas
bailo canto sonrío lloro vivo
fui sirena de la destrucción y me he enamorado de los antiguos
de tal forma que ahora quiebro mi sol
hasta no parar de nacer cuantas veces sea necesario
para sostener la paz y proteger a la hormiga reina
protege este cuerpo altísimo de furias y apetitos
me he hermanado del tiempo
he hurtado un huevo de iguana
y ninguna flor se parece a ella
dulzura de vivir
y compartir sentimientos…
antes del agua llegar a mi cuerpo sabré que fui un anfibio
y estaré flotando en la constelación más hermosa de todas
un cuerpo terrenal que cuidar









TENGO 3 PÁRPADOS Y REZO EN SILENCIO

esta noche me bañaré sobre un río que nadie pudo maldecir
serán las aves y sus mujeres benditas
con todo y tobos mis rebaños
clamé por ayuda y he pagado la deuda de un crimen horrible
que adorna castamente mi cuello
pido algo más que una lamentación
un sueño rodeado por sólo belleza
y las partes en el río desdoblan el imán de mi memoria
cuando de pronto de un salto una rana
y me pronuncio sobre un cunaguaro
mintiendo que soy un tigre escarchado
sobre las hojas y la sangre que ha de nacer
frente al altar del amor
he saltado sobre planetas
me afirmo como nazareno
estoy vivo y estoy llorado
no pararé de nacer hasta que amanezca
conozco el orden exacto de una nación
cuyo arado estuvo inmerso en alas del amor
apiádate de nuestra inocencia señor
gran faquir de lo finito y lo tangible
reto a esta flor para permanecer aquí
custodiado por la enorme dulzura del alma que me has dado
y luego al pie en la cascada me hallé de rodillas
con mis bocas abiertas… sacia esta sed de amar maestro









UNA ONCEAVA MELODÍA

no existe verdaderamente un arte de silencio
fidedigno es un hijo del cielo
que ha caído como una perla en el dejo de un ave al pasto
allí estuve tumbándome con mis pechos

mis hermanos y yo hemos hecho reír al sol
entre el Minotauro melancólico
estuve con ellos y mis dientes dieron vida
rindieron su culto a las ovejas
ellas serán trasquiladas en el sonar de una campana
bellamente adornado corro

corrí para sentirme lejos de un amor indestructible
y así fue la furia del fuego
y el ardor de la miel en que las bañaba
la que desanudó el río…
él miente que va silencioso pues la vida en él no cesa
de palpitar y de subir a tocar el corazón de cada hombre
mejor dicho de cada espadachín

el equilibrista hace sus saltos rendidos al ave
María es esbelta de piel casi tan blanca como Catalina
no importa el silencioso río va llenando la tierra
donde el cuerpo celestial será amasado de nuevo
en todos estos bailes y risas va el hijo del dios pagano

mis hermanos y yo quisimos trotar al ritmo del altísimo
como el mejor caballo de paso
no pudimos tatuarnos ese sol en medio del pecho
pues no nos es permitido hermanarnos del tiempo
sé que en ese fino trabajo de los metales
supimos simbolizar a ese dios
aquél quien después de dormir la araña bajo su lengua
otorga la vida para ser besado con dulzura sobre la frente

cómo es larga la espera en el combate
de una rana de paz que quiso representar su rol de carnero
quiso hacerse gigantesca y estallar
pero nadie lo supo hasta hoy
único es el sonido y la presencia de la luz
que adornó mi casa recorriendo su zaguán
he llorado sus helechos y la flor blanquecina
simboliza una guerra que el sur jamás tendrá que luchar
me rindo ante su policromo de hule
he reído en los infiernos y quiero el tiempo de un vals
para alegrar a las damas de mis habitaciones
fumaré un cigarro y echaré su colilla al amor
después saldremos tan bellamente adornados
a patear el sol y a empujarnos entre las ovejas de la alegría
¡salve! cada golpe del jinete levanta el polvo a la luz
y deja estremecer una trinitaria desmenuzada sobre la tierra









si se me concede el don de llover sobre el pasto
las perlas no dejarían de caer al lodo
suave
como el ladrido de un pájaro
la centella de un topo
me haría ciego como él con tal de ver sólo la belleza
no debo hacerlo

quién recogerá esas perlas entonces
le daré estómagos a cada uno
y así ardidas de belleza no pararían de cantar las ranas

pero quién conoce en secreto el verdadero arte
es sólo el amor de la naturaleza
quien concede este don
yo te pido mesura
un llanto que sea tan sólo mío









LA HORMIGA REINA

yo no soy la hormiga reina
marchada sobre la sangre
que contuvo el surco de una hoja
estamos con las manos adormecidas
y por ella elevaremos una torre nueva
abatida por el trueno en el silencio
que recuerda sus voces rojizas

el corazón de la tierra será mío
con un centenar de espinas
así de huidas manchan en un paño
donde habrán metido mis manos
a lavarse cuando suena su picada

estoy hecho de la tierra separada
y vivo golpeado por los truenos
iluminan más que el día y la huerta seca
quiero tu paño
y tu desnudez
para quitar esa tierra de los ojos
tanto que lloro y pierdo la corona
ruedo tras el piso y me miro lejano
cuando venga un pájaro a reclamarle









PAUL CELAN

yo vi a Cristo y lo herí de muerte
supe conspirar con los locos del autobús
estuve rosado en tu pecho
cuando otro sol vino a amonestarme
porque algo infundió sueño y nos dio valor
una flor vacía y llena de dientes
a veces pienso que soy una lámpara
alumbrando lo extraño de mí
di basura a Paul Celan
de pronto estamos en el concreto abrazándonos
te hablo de una fuente
la misma flor se ha recubierto sobre el fruto
ella fue usada para perfumar jabones
en la semilla de lo que fue mísero alguna vez
no doy lumbre por hoy a los pobres
un cigarro con la candela pa’ adentro
amar es mejor que una tumba poblada de trinitarias









extraña forma de apresarse tiene el pasto
cuando la luz vuelca a sus cimas
a mirarse de pie sobre la tarde rojiza
yo vi entre estos ojos
y cada galope levantó el polvo hacia el iris
así fuimos marchando
y éramos hormigas entumecidas
muy por encima de estas manos abiertas

qué piensa el trueno del silencio
cuando hice nuestra casa
flotar sobre el reflejo de esos árboles









LA FUENTE QUEBRADA

el éter viene a jugar de lejos
con los pájaros
de introvertida envergadura
así quisiera andar

soy un sonido de entibies
sobre el agua
de mis plumas descalzas

anoche vino mi sol
y estuvo peleando con los cangrejos
el hombre ciego fue
quien unió ese sonido al de los pájaros
sentado sobre una silla desnuda

yo presencié ambos mundos
en un gran alboroto
y pude sentarme a contemplar
ese ruido silencioso









SOBRE EL RUISEÑOR Y LA ROSA

no vale hacer nacer la rosa del sacrificio
pálida como una cuenca en los ojos
está jugando al tono del hueso
quiero la rosa
y me dije la dejaré de pisotear
ella se humedece ante nuestros sudores
y ahora la quiero limpia
como la flor de aragüaney
que viene de amarse con el sol al piso

cabalgada sobre el iris
da paso al polvo a través de estos pétalos
que se desmenuzan en cada golpe a la luz
ella está viva encerrada en el corazón
y deja entrever un aceite
para lavar la mirada de nuestro señor
a dónde huirán las niñas cuando baile
irán a mirarse en el paraíso
yo las habré convertido en aves

entonces cantaré un nuevo nombre
y dios bajará a jugar con los niños
los otros pájaros y yo
la haremos con el campo
de un amigo traído del pasto









LAS RANAS

en un arder de belleza comenzamos a soñar con las ranas
ellas despertaron al sueño de estos párpados
quiero el dulce de su piel moreteada por los lunares
eslabones de una cadena que me despierten

su canto es comparable al de una cigarra
que se ha quemado de amores
su forma recuerda al calco de una flor blanca
durmiente de los atardeceres

ahora es de noche
en el día que se contemplan las estrellas azules
ese sonido nos hará felices
y ellas están llenando mi vaso
y la lluvia se atreve a los espejos









TRINIDAD

me pronuncio sobre las hojas
con la serenidad del paso de una hormiga
un ángel escarlata
habrá cobrado cuerpo en la voz de un ave

ella besa el suelo con sus hojas
el ángel se pone suave sobre el tendedero
se habrán enamorado
la hormiga y el ángel
por quién yo retomo la cordura









LAS PALOMAS

las plazuelas tan llenas de palomas
en sus cáscaras abiertas
algunos las comparan con las ratas
pero yo veo en ellas el espíritu de dios
resquebrajarse con cada campanazo
de la iglesia
donde habrá ido la cera de mis oídos
a edificar un palacio

en ellas se sienta un hombre labriego
a pastar sobre las uvas
que hay en el descanso de la capilla

quiero tu rostro estremecido sobre el mío
cuándo harás tus alas
eternamente blancas sobre la mesura de un ángel
cada una tiende a un tono diferente
y en sus ojos abiertos reconozco a dios









CARTA DE AMOR A UNA PARAULATA

quien es la que habla a las puertas abiertas tan dulcemente
retando e interrogando todo acerca de mí
esa alondra azulada
con esos ojos de paloma bien abiertos
sé todo de tu ofrenda
en cuanto vienes a consolarme

he estado en secreto bailando y peleando sólo para ti
y tú que enterneces al corazón
tanto del dócil como del bárbaro
te empeñas en recrear el invierno sobre nuestros ojos
dejaré que seas tú con tu patita
sigilosa sobre la peña del río
la que desprenda las perlas que caigan sobre el lodo









LAS BAYAS DEL TIEMPO (EL CAFETAL)

vino un chivo desde el establo hasta mi altar
me sorprendió pues yo sólo permití
encantarme a las aves somnolientas
sentí su paso como un serafín
se llevó mi máquina de escribir a otro poblado

de una patada me sacó de un sitio lleno de sombras
me senté sobre una peña del mar olvidadizo
a conversar con él
hermano sé tú quien te comas lo errado de mi canto
porque las aves sólo saben revolotear y alertar
en torno de mi nombre

dijo ni siquiera tienes un nombre ni cuerpo
sino ilusiones
pero estas ilusiones tienen que ver con la sed de amar
soy un hijo pacifico del Seol
quien hurta la dulzura antes de que nazca
cara a cara le caímos a patadas al sol
entonces vi en su ojo de planta ardida
el precioso grano de la sal del dios pagano

déjame quitarte estas lagañas le pedí
y él me dijo ¡no! no es así cada cosa posee
un orden sabio
tú con tu cadena me has confinado
al encierro de estar llorado
y sin el aspecto del amor del que tanto te jactas
pero hoy encontré al tiempo…
durmiente sobre una baya que pensé venenosa
y yo me atreví a morderle y se hizo el tiempo









EL HOMBRE EN VENUS

se parece a un cervatillo lo que no ha aparecido aún
él va con un arco tendido sobre sus espaldas
no es para cazar
él es quien hace la música
mejor que un Orfeo encinta de su propia belleza

corre libre con el campo y las hojas secas
dándole otro susurro de otoño a la llanura
él es el hombre en Venus
exalta su feminidad y sus dedos han probado
y resistido a la serpiente de ámbar

encinta de su canto y no se dice poderoso
dormido bajo un signo color de tierra
su panza se resquebraja
charla sus anhelos con la lluvia

él habrá dejado de ser juez y subirá
al lomo de cualquier bestia
antes de matarla apto en la guerra
preferirá volver agraciadamente a la paz
del pasto soñado en sus ojos de cabra

tiene a la liebre por compañera
en su juego de infancia
desposa a la muerte como un marfil
que habrá dado vida a las carrozas
donde ahora bailo con cuernos de cervatillo

el hombre en Venus cultiva un maizal
y es hijo de una naturaleza virgen
todo cuanto canta se aleja en el día
entonces está triste y deja un grano entrar
desprendido de sus cabellos al lago









una luciérnaga en el interior de un sapo
devora en vilo las lámparas abiertas

una brasa que gotea libremente durante el pecho
en el agujero de una mariposa
querosén será suficiente para hacerle recobrar
el gritillo de los pájaros supera en número
el baile de otra cigarra atormentadora

el cielo del caballo con todo y sus dientes
supera al vuelo del dragón
esta llama encerrada corre por la blancura
de dichas alas que fueron entumeciéndose

buen alfarero es el señor
fabrica la luz hasta en los estómagos de los demonios









APOLO

está en lo alto de un altar así como mirándonos
qué sería de ese victimario
yo lo he hecho nadar inundándole de sudores
las tareas de hoy en día han agraviado su genio
y yo le veo
le he vuelto a hacer descalzo
para ser admirado comparado con un Cristo

ha venido a nosotros el tiempo de la alegría
y le comparamos con un lobo
que vendimos en una subasta
a algún aborigen del centro de los terminales
le he comparado por horas conmigo
en las muchas fisuras que él me ha obsequiado
en el calco de esas preciosas uvas
que he figurado para alimentarle

esta carne mía
preciosa amaneciente
diría un amigo será entonces para alimentar al lobo
o a su diferencia
a cualquiera animal que cante
atrapado entre algún fenómeno de la vida
así son las aguas de plata… refrescándome
se han derramado en las salidas del templo
de mi primera instrucción y ahora nadan
hasta el altar del búho…

suenan y resuenan como una jarra de fino obsequio
están en mis ojos… sé que su perfil ha venido
a verme y estoy ocupado viviendo… pero él
él está en el centro del mundo
rasguñando mi cerebro como un féretro
de no ser porque son las 12 del día
haría que el lobo le cante

mejor aún tomaré un puñado de tierra
con la que me harán enterrarme
y apagaré la lámpara que está al fondo de sus ojos
liberando al búho

ARCADA (PRIMERA PARTE)


cállate mente
cuerpo
vamos a cantar la constancia
a sus amables materias

minimiza este ardor
esta situación de estar horas
mentando el blanco de esos ojos

qué traen esos hombres a cuestas
como un murciélago
una presa para desollarnos










en el árbol se recalcan los lacios cabellos
que muy largos
mienten sus cenizas

no reclamo para mí
ser de tu amplitud
ni de tu vicio

simple tú
árbol se mi desnudez

mi cicatriz
al devorar tu peso
tus raíces enjutas y marchitas

un detalle de la esquina firmemente bordeada
entre tus hojas

todos cabemos en él











quién pudiera como ciertos peces
poseer el don de aparentar
que somos las hojas muertas

los ojos falsos
estancados en este instante
permaneciendo en la música

soy un pollo
y soy la espuma de un hombre ciego

antes frente a ellos se alzó una puerta
nadando la luz










hablemos bajo la luna
luz que te anticipas y me das en lo alto de los días
te ofrezco estallar
a la manera del buen pasto
que está en las esquinas

sin memoria de un tiempo
sin este dolor ni nombres a donde claudica tu fama
te estoy llamando a la manera del adagio jamás provocado











fantasma friolero
a quien llevo
en mis fieltros y peltres

te has sentado sobre
muchas mejillas

eres la savia
que enciende
a mis espaldas

sólo hay un medio
para la destrucción
y soy yo

te daría mi pistola
en ella
la carretilla cargará

con nuestras
muelas de madera










de la vida de un hombre
rara vez nacerán grandes árboles
manará un arroyo
todo lo demuelen sus párpados
está en un acecho

en una piedra preconcebida

el horno está para nuestro descanso
de hojas secas es
quién sabe de tus deseos
o quién las lee en tus manos abiertas










LOS PERROS

a cada momento nos asediaba una voz en el interior de un palacio
decía: un hombre es justo
si está dispuesto a los dados
a la rueda de los dolores
que provoca su vendimia

yo estoy murmurando en la calle
donde acabaron su lámpara
santo es sólo el don de sufrir

ahora me preparo a aventar esos ladrillos
contra el frío en los últimos
son los perros los verdaderos y fieles maestros
de la misericordia y el olvido










aún tu uña en el descanso de mi vaso me habla de amor
estoy y lo sé más que perdido
en los tragos largos
que propino en el aire acondicionado

quiero un cieno de melodía
para pulir en tu asiento
que soy la voz que no para de regirme

amo en aquel establecimiento










en una casa como ésta
sobran las esquinas
para dejar de arrancar
en sus retoños la hierba

sin pausa
les amontonaré en tu tristeza










como un montón de hojas
ponte a secar
si quedara la concha
la diapasón de tu música

iría en cada mañana
tocando a las puertas
pidiendo el uso de un sueño
para conciliarte

no está la noche en demasía
luminosa










huevo qué es un huevo
la verdad no lo sabemos
aunque se nos cuezan los dedos
no pararemos de amamantarlo

sé y temo mi vasta experiencia
acerca del estar en una concha
qué hace una araña
con su medicina a tientas del humo

nosotros también llevamos
un sol que debajo
nos calcine adentro

pudiéramos de nuestra saliva
ver como se crece un pan











vámonos a mentir
a huir de la hierba -de sus acechos-
está en tus plazas públicas
se ve en las palomas de un celo rasguñado

no me interesa tu vampiro
aunque esta noche baile de rodillas
la sangre hoy ha vertido libremente el campo
en sus pocas y muy pálidas cosas










quién lleva las hormigas a caballo sobre la mesa
tu basto en llamas de espaldas en el rincón
se mentirá

un horno por las escamas de un fantasma
que el gato habrá husmeado y herido

sí que era un muy bello príncipe
el que hicieron de mí
él ha dejado este mundo con las manos abiertas
para que puedan leer en ellas

he unido la letra roja
al campo de las auyamas
allí estorba toda inocencia de mis amores

bajo nosotros está la apuesta
de un tónico que desespera










POMARROSA

un murciélago es un pájaro con tetas
más hermosa me pareces
si no emites ningún sonido
todo fervor

destila tu madre
ella será mecánica
y romperán las piernas la savia
los círculos de espuma

tú que me hablas de la fiebre
que me produce

no abras

no busques más por mi piel
las agujas con tu nariz
reten el aire que por los suelos
desborda y encanta










voy a dejar con la pena este mundo confinado
a algún coloso del amor
que quiera hacer de su voz
un tenebroso adagio

las ratas mueren como las ratas
pero cómo morirá un niño
en sus risas

tú que te dices más cercano a los ángeles










qué aroma tiene la joya metida en tus labios
me pronunciaré en el derroche
por qué he de permitir a las trinitarias
crecidas caer sobre mi cuerpo

todo va a ras de ti
de mi sentimiento
cayendo sobre el agua
inacabada me sirve

me sirve para atenuar el dolor
de poder verte
en tus finas facciones

en tus embrujos
tienes impregnado el perfume
que sorba en cada palabra










un cuerpo es siempre un cuerpo extraño
es en tu caso un enano verde
que rompe entre huevecillos









a qué se dedica una araña con su medicina
a tientas del humo
sorbió por las hojas y ovillos míos
desnuda
inventa una constelación
que apaga en lo pequeño

no tiene los cartuchos que en la pata apetece
cuando está embestida la propiedad
la luz

repara el sueño a sus ángeles más temidos
antes de la espuma
se habrá disparado en sigilo
mecánica en la caricia me antepone
temeroso el adagio del agua estancada

contéstate qué haces ahora en mi boca
consúmete por lo que evada
esa música sin destino









una mujer lava sus penas al pie del río
ella no sabe
a quienes convengan los aromas
de su busto salpicado a media luz

sí que es una pena muy grande
si ella está vestida de blanco
si vienen flotando los limones
troceados por el jabón azul

hoy adolezco ese perfume
déjame salvarte
tocar la frente líquida que te rodea
ahora que estás echada al amor









en ti pude ver los labios de mi madre
mi cráneo de ceniza
leer los augurios

esos labios tan prohibidos y tocados
son los tuyos
hinchado estoy de la fragancia
de una claridad

una constante es que la luz
anticipa su sombra








toda mujer está hecha de palo
para arder en la penumbra

un hombre es una piedra en un espejo
surcado por líquidos peces de silencio

siquiera las hojas
mentirían con su ojo falso









ningún artista está verdaderamente con dios
él hace rodar todo en su natura
trama un atentado a una de sus voces más ágiles
que escapa fuera de control

desearía estar contigo
ni siquiera tengo lo suficiente para un trago
por unas migas de amor he cambiado esta vida
para cantarle a mis anchas

ahora él escupe el más duro de sus vidrios
que no pudo tañer del corazón
-no sabes de lo que hablas muchacho loco
-te hablo desde mi dolor









qué real un poema es
si merece un cuerpo para desmembrarse
una moneda es
en su ecuación va destinado
a echarse sobre el amor indefinidas veces

por ejemplo:
intento comunicar lo que resta de mí
algo que no está en mis manos
ni lo estuviese dicho para siempre

aquel episodio en que encontré a las hormigas petrificadas
dentro de la nevera y al limpiarles del alimento
viéndoles caer revivían

así quisiéramos entrar a la muerte









tenemos la opción de acabar con todo esto
en aquel instante un pájaro del bosque
se hundió en sus gavetas

para igualarnos hablaré del asfalto quemado
de los cortes que hacen del vidrio
en su molécula

pero la cuerda está
y ni una gota de brasa correrá con ella
entonces me hago de un reloj
y dejo sonar esta servilleta









mi casa a cuestas
envolviéndonos con la tela rasgada de sus músicas
ella es el descanso

tiento las hiedras a caer sobre el corazón
que se ha abandonado del mundo en los aceites

antes de haber devorado mi frente
la constancia que aguardan sus risas
los panes y cenizas que llevo dentro

antes eras tú mi risa
hueca en su cordura
con mi frente mordida en los muertos
ella está tan desnuda

tú te has peinado a tientas del espejo desprevenidamente
“tengo más fantasmas que si tuviese cien”
mi casa se sostiene soñando
es ella misma su costura









el gato está nevando
me secó los ojos
que deja abierto
en su pata la nariz
ceñido de muchas plumas
es un animal fantástico

temeroso del nombre
me visita por el tejado
vino a reír detrás del azul
tu letra amarga

necesito el olor
la nostalgia de tu beso
a la usanza de los genios
que aduermen el algodonal









qué cosa tan extraña se presiente en él
es como un pichón
en manos de una niña siamesa
que no sabe de cuál de las manos
provendrá el sofocamiento

tú que te insistes en esto
da el trabajo más amable a mi bestia
que saneó tu musiquilla robada
hoy nos amaremos en las mujeres descaradamente

que nunca supo en cuál de sus manos sofocaría
tratando de secarte
que luego de alcanzar las cimas
no toleró su luz









pobre conejo en la arcada del sueño que traían los perros
atornillada
le construiré con un yesquero
en contra
para estar con dios
pastando las muelas tan debajo

nosotros somos sus amos
echaron los dientes y vidrios rotos
incrustando una pata de la silla

sabes
cuánto te aborrezco
por eso inventé esta menta








insisto en que es tu piel un espejo visto por detrás
donde grapas y cartones son mi única compañía

en tu aposento no estoy sólo para mirar

con estos brazos evito tu caída al polvo
mata a tus muñecas
y mata a quienes reímos de ellos

estamos a tiempo
para hacer nuestros ojos a la medida de éste

para qué el día
estará lleno en la visita de algunas trazas
lamidas en el pasto de mi pecho









una novedad
he desunido esta florecilla del agua

no es consciente
de que lo hecho es un agravio
a los jóvenes que la consideramos santa

ahora he desfallecido
en un charco repleto de ellas
te vi
no me importaron tus bigotes

eran más bien la cola de un pavo real
cuando la luz husmeó tu celo








una jarra de manzanilla
de pie
el sonido al servirle nos invita
mientras martilleos dan parte
a las maderas que soportan el sueño

casi nos parece hermoso
durmamos esta hora salobre
en compañía del hijo de los azulejos








POEMA TURÍSTICO

así a la manera de las auras primaverales
me habló de tus ojos
escarnecer el flujo en los copos menudos
también yendo sobre la infancia a veces

es una mentira decir que yo te amé
cuando era fervor lo que en nuestro corazón había
cuento con la tarde
cuento un descanso para tu cabello
y sólo me busco en tu tangencia

el halo inconstante de la aurora
no busques más por mi piel las agujas
con tu nariz
esta efervescencia se quedó con la mañana

te vienes aquí
pon tus santos de cabeza
en menos de lo que pueda decir alantoína
o mentol
muero en sus custodias
no dejaré que las trinitarias caigan nuevamente
sobre tu estría lavada en los aceites

es una mentira decir que yo me amo en los otros